Liceo Francés

domingo, 3 de mayo de 2015

Hoy nos visita... El Dr. Antonio Redondo. "Gracias Mamá"


Gracias Mamá

Gracias por darnos la vida, por permitirnos ser parte de la vuestra.  

Las madres –que como mujeres tenéis la capacidad de dar la vida– contribuís, con vuestro modelo y normas, al crecimiento de los hijos y asumís, mayoritariamente, la responsabilidad de asegurar la prosperidad de su familia, de la sociedad, de la nación y de la humanidad entera.

Qué razón tiene Inés Alberdi, psicóloga, cuando dice que “Quien educa a un niño, educa a un adulto; quien educa a una madre, educa a una familia”. Esta frase podría resumir la trascendencia que tiene para cada hijo el papel de su madre a nivel educativo, sin menospreciar en absoluto el papel del padre, del resto de su familia, de su centro educativo, del entorno, de sus amigos y de los medios de comunicación. Vosotras lo tenéis claro: ser padres es algo más que traer hijos al mundo.


Ya sabemos que “educar” es dirigir, encaminar, adoctrinar; desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de modelos, normas, ejemplos, etc. Y eso lo hacéis las madres sin la necesidad de inscribiros en un máster. Primero nos llevasteis en vuestro vientre, después nos cogisteis en brazos y ya... no nos habéis soltado... El vínculo con los hijos se sigue consolidando. Desde el principio, y dejando incluso vuestra propia vida a un lado, os vais sientiendo responsables del bienestar de vuestros hijos.

Todo proyecto, toda empresa, necesita un líder, alguien que dirija. La familia, bien liderada, va a ejercer un papel insustituible y podrá ser la guía que acompañe a un hijo desde el nacimiento hasta que logre su autonomía plena, al final de la adolescencia. Aquí no hay sábados, ni domingos, ni horarios o noches. Todo se convierte en un gran centro de operaciones, donde impartís la primera educación que va a influir sobre la personalidad de vuestros hijos.

Menos mal que estáis ahí, porque la razón de ser de la familia actual es, sobre todo, la búsqueda de la felicidad. El cariño de una madre es incomparable y su amor incondicional.

Gracias mamá.

Dr. Antonio Redondo
Pediatra.
Vithas Hospital Internacional Medimar. Alicante