jueves, 2 de marzo de 2017

Aprendiendo... en el Liceo Francés


Miércoles 1 de marzo. Hoy es el día. Hace unas semanas me invitaron a visitar las instalaciones del Liceo Francés de Alicante, coincidiendo con las Jornadas de Puertas Abiertas; y, por supuesto, no podía decir que no. Llego puntual a mi cita. Allí me espera el director del centro, Xavier Ferrand, que me recibe cálidamente y me invita a incorporarme al desayuno que en ese momento están disfrutando los padres que ya han llegado.


Tras unas palabras para darnos las bienvenida, comenzamos la visita. Y no podía ser con un recibimiento mejor: los chiquitines de Infantil nos ofrecen un mini-concierto.


Mientras cantan, no puedo dejar de mirar a mi alrededor. Estamos en la zona de Educación Infantil. Todas las aulas cuentan con una amplia terraza para realizar talleres en el exterior.


El patio es muy amplio, con columpios. Una curiosidad, para referirse a los diferentes niveles de Infantil, les llaman por el color de su babi.


Entramos en las aulas en pequeños grupos. Allí las profesoras (hay un profesor y un ayudante por aula) nos explican cómo trabajan por proyectos. Los niños en ese momento están trabajando por grupos.


Me llama la atención que cada grupo esté realizando una actividad diferente. El motivo es que los proyectos van rotando.


Así, mientras unos pintan con los dedos, otros trabajan con gomets, otros están jugando con bloques de construcción...


El objetivo siempre es el mismo: expresar con lenguaje aquello que han realizado minutos antes.


En el aula de 4 años no puedo evitar fijarme en el taller de filosofía. Precisamente no hace mucho a mis alumnos de Secundaria les había hablado de un proyecto francés de incluir talleres de Filosofía en las aulas de Infantil (si no la habéis visto, os recomiendo que veáis la película-documental "Solo es el principio").


Nos dirigimos a los dormitorios. Los más pequeñitos duermen al mediodía. Cada niño tiene su camita, con su nombre. Y, por supuesto, su peluche (que lo pueden traer de casa).


Damos un vistazo rápido al comedor. Una de las cosas que más me gustan es que se cocine en el propio centro. Además de los monitores de comedor, los más pequeños también comen acompañados de sus profesores.


Al mediodía, además de comer, los niños pueden acudir a la biblioteca. Por cierto, una maravilla de biblioteca, con Lucía, la bibliotecaria, al frente durante toda la jornada. Los niños pueden convertirse en sus ayudantes y a cada niño se le asigna una función. Dato relevante para que entendamos cómo "la biblioteca es el corazón de su pedagogía": 15000 libros prestados en el último año. 


Continuamos con la visita a las instalaciones. Es el momento de hablar de deporte. Piscina cubierta, rocódromo, pistas de baloncesto, pista de atletismo... El deporte es fundamental. ¿Lo que más me gusta? Las sesiones de natación obligatorias a partir de los 5 años.


Durante la visita, podemos ir hablando con distintos profesores del Liceo. Vamos comentando aspectos que a todos nos interesan como padres: los deberes, el trabajo autónomo, el apoyo a alumnos con dificultades... 


Nos explican que en Infantil y en Primaria la evaluación es continua: no hay exámenes ni deberes. Se potencia el trabajo autónomo y se respetan los diferentes ritmos.


Finalizamos la visita donde la empezamos, en la sala Unamuno. Allí el equipo directivo y los profesores  resuelven todas las dudas y consultas de los padres. Y me quedo con varios de los aspectos que caracterizan el sistema seguido en el Liceo. Principalmente, con el hecho de que su objetivo es "formar al ciudadano de mañana". Es decir, tratan de formar a personas completas, que sepan capaces de convivir.


De hecho, en el Liceo Francés conviven dos culturas y tres lenguas (francés, español e inglés; y, a partir de Secundaria, alemán): no enseñan lenguas, enseñan en lenguas. La ley francesa apuesta por la evaluación positiva, en la que se valoran los logros de los alumnos (y no lo que aún no saben).

Es el momento de despedirnos. Confieso que ha sido una mañana muy agradable, y me considero muy afortunada por haber podido conocer el Liceo Francés "desde dentro". Si lo deseáis, el próximo sábado día 4 vuelven a celebrar una jornada de puertas abiertas. Podéis realizar la inscripción pinchando aquí.